!Yo quiero Emprender!

!Yo quiero Emprender!

Con qué ganas decía esa frase hace un año y con qué respeto y seriedad lo pienso ahora.

En Octubre de 2013 tomé la decisión y comencé mi andadura como Diseñador, Publicista y Desarrollador con todas las ganas e ilusión del mundo. Preparar el plan de empresa, informarse sobre las tarifas y cuotas, conseguir un local, información sobre ayudas, qué es el IVA, qué es el IRPF, papeleo…  Después de tres meses de burocracia y preparación de trabajo, mi ficha como persona física ya era una realidad. Conseguí un local cedido por el CADE (Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial) y una ayuda para emprendedores del IAJ (Instituto Andaluz de Empleo) y de momento todo seguía siendo idílico.

Primer día en la oficina y es cuando realmente empecé a darme cuenta de los grilletes que habían empezado a ponerme.

Lo primero en una empresa tecnológica, contratar internet. Como trabajamos con servidores y archivos de un gran peso, es necesario contar con una conexión de subida (velocidad de datos que queremos cargar desde nuestro ordenador a la nube) y por tanto la necesidad de fibra óptica es indiscutible. Comencé a llamar y… mi dirección no constaba en los directorios de la empresa telefónica!. “Bueno sólo será en esta”- dije yo. Pues no. La dirección que teníamos el CADE decía que era S/N y que le dijéramos una cualquiera. Pero claro al número 5 de esa calle (que estaba justo enfrente) sí le llegaba el cable de fibra óptica pero a nosotros no. El problema es que de eso nos enteramos cuando conseguimos que el instalador de la compañía viniera pensando que nos lo iba a instalar en un sitio y se daba cuenta de que era en otro. Mientras tanto sabíamos que la fibra óptica de telefónica llegaba hasta el mismo CADE (porque allí la tenían instalada), pero no hasta los módulos de emprendedores, y eso que estábamos pared con pared, pero bueno.

Después de casi un mes de instaladores, dos peticiones formales al CADE para ayudarnos a conseguir la fibra y decenas de llamadas a las compañías telefónicas, confirmamos que no había posibilidad de instalar ninguna fibra óptica y decidimos poner una línea de ADSL que nos prometía 12 megas, mientras agotábamos el último cartucho. Esta bala era un contacto de mi compañero en los Ministerios de Córdoba. Después de un mes y medio de reuniones, derivas (unas de otras), más otro tanto que tardaron en configurar la nueva fibra correctamente, por fin comenzábamos a trabajar de forma fluida, casi 4 meses después.

Pero aquí llega la siguiente sorpresa. Un mes y poco antes de que recibiéramos el dinero de la ayuda (nos llegó unos 5 o 6 meses después de haber hecho la confirmación) recibimos un correo del IAJ donde nos “aclaran” que los gastos realizados en materiales, que están incluidos dentro de los 6.000 € de ayuda, no contemplan el pago del IVA. ¿¿¿CÓMO??? A nosotros nos explicaron 6.000 € era el máximo que la ayuda nos cubriría sobre el total de las facturas que presentáramos para justificar los pagos (IVA INCLUIDO). Y ahora nos “aclaran” que la ayuda no cubre los gastos de IVA. Pedimos explicaciones y además las entendemos. Nuestra contestación es ésta. Obviamente la respuesta que recibimos es que esas eran las condiciones y que podíamos cancelarlo en cualquier momento, no sin darnos la puntilla de tener que pagar 20 € (en concepto de demora) porque rechazamos la ayuda unos días después de habernos llegado el dinero (ya que teníamos que decidir que íbamos a hacer).

Bien, pues mi etapa continua, mermado y un poco cansado. Muchas horas perdidas en cosas, que aunque entiendo son de mi obligación gestionar, son demasiadas y mi trabajo no lo va a hacer otro. Y aquí llegan las llaves que terminan de cerrar el grillete y que realmente me harán por fin entender esos términos que al principio no llegué a comprender.

Se acaban los fondos y el trabajo escasea. El sol de Córdoba aprieta y los impuestos llegan sin ningún tipo de benevolencia. Al estado le da igual si yo he facturado o no y se toman todo el tiempo del mundo para darte o devolverte algo, pero sus impuestos tienen que estar religiosamente pagados el día que ellos marquen.  Y esto es una bola que va creciendo conforme pasa el tiempo ya que, a pesar de la tarifa plana que tengo, cada cierto tiempo sube sin saber ni preguntar si mi actividad comercial está experimentando el mismo crecimiento.

Y bueno digo yo que algo tendré que comer. Y he aquí la guinda del pastel. Resulta que si yo quiero cobrar un salario mínimo (por trabajar de Lunes a Domingo, con horario “flexible”) de 648 € al mes, necesito facturar un total de 1326 €, y lo desgloso:

  • Mi Cuota de Autónomo es actualmente de 180 € al mes. No sé si ese mes irá bien o mal pero a mí todos los meses me piden que tenga ese dinero reservado para ellos.
  • El IVA. El 21% de lo que facturo tengo que dárselo cada tres meses, vale lo entiendo. Pero eso implica que cuando yo realizo un presupuesto tengo que bajar mi precio al cliente para así evitar obtener la contestación “sois nuevos” o “estáis empezando y tenéis que entender que…”.
  • El IRPF. En mi caso tengo actualmente el 9%. ¿Y de dónde se restan? De mis ingresos.
  • Gastos Varios. Gastos de telefonía e Internet (como comenté antes, menos mal que el local era cedido), servidores y material de oficina.

GRÁFICO

Con todo esto, tengo que terminar reconociendo que el emprendimiento, si es algo que realmente lo deseas, siempre te recompensará, si tu trabajo es duro y constante. Ver nacer y crecer proyecto desde la nada y con “total libertad” es una sensación indescriptible que sustenta el día a día del emprendedor. Pero, como ha quedado demostrado a lo largo de este artículo, las barreras y los inconvenientes no son pocos. Es curioso oír año tras año y campaña electoral tras campaña electoral a todos los partidos políticos decir que la pequeña y mediana empresa es la verdadera economía del país, que facilitarán las cosas a los emprendedores, pero la realidad es algo muy diferente, si uno quiere emprender no sólo le hace falta ser valiente, tener ganas y estar dispuesto a hipotecar su tiempo, también hay que lidiar con multitud de pormenores (y en algunos casos “pormayores”) que vienen impuestos desde nuestra querida administración, y esto, en mi humilde opinión, es algo inadmisible, es algo que tiene que cambiar radicalmente si de verdad se pretende ayudar a los emprendedores. Tienes que estar dispuesto a, en muchos casos, sobre vivir mes a mes, hasta que como mínimo el gobierno tome medidas como las que tienen en importantes países de la llamada “Unión Europea”.

Y tú, ¿qué opinas?

Javier Artacho

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7 Respuestas

  1. Eloy dice:

    Me paso un caso parecido pero nosotros al ser tres socios teníamos que pagar tres autónomos, y al tener que constituir una S.L no había reducciones, 313 euros mensuales por cada uno. Yo no aguanté mas de un año y todo para que todo ese esfuerzo y dinero acabe en manos de corruptos

  2. Víctor dice:

    Muy claro el desglose y todo lo explicado, desde luego emprender es mucho más fácil en algunos países de nuestro alrededor, y eso es un lastre que merma nuestra economía, enhorabuena por el artículo y por tu tesón y constancia con tu empresa!!

    • Gracias Victor! Aprovecho para anunciar de incógnito la nueva sección que nuestro corresponsal en Lima (Victor Guticas) está preparando. “Caminando por Sudamérica”. Muy pronto compartirá con nosotros todas sus experiencias por Perú.

  3. Andrés dice:

    Buen trabajo Javi, estamos hartos de ver cómo los políticos se llenan la boca elogiando los beneficios de la pequeña y mediana empresa y de la importancia de los autónomos para la economía de un País, pero la realidad es bien distinta y las trabas que los autónomos tienen en este país no son comparables con las condiciones que hay en otros países como Inglaterra. Ahora hablo un poco de memoria, pero si no recuerdo mal la cuota de autónomo en Inglaterra está alrededor de los 20€, entre otros muchos beneficios. Una auténtica lástima, ojalá cambie todo esto pronto.

    Un abrazo.

    • Totalmente de acuerdo Andrés. Se llenan la boca diciendo que las pymes son la columna vertebral de nuestra economía… Y sí es cierto, es de donde más impuesto acaba recaudando el estado. Si el sustento de la economía fuera las grandes fortunas, tal vez podamos empezar a cambiar algo…

  4. Maria dice:

    La vida del emprendedor es muy dura, la ilusión y las ganas con las que se comienza flaquean cuando van pasando los meses y cada vez hay más obligaciones, más responsabilidad…Pero aunque sea dificil, yo quiero apoyar a todas las personas que tienen un sueño, una ilusión, una vida que siempre han deseado y sobre todo con el trabajo que les hace feliz. Con trabajo y constancia las cosas salen. Mucho ánimo y fuerza porque el sufrimiento se volverá recompensa.

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