Soy de izquierdas: ¿A quién voto?

Elegir siempre es injusto. Pero también inevitable. Siempre admiro las personas que tienen clara su postura en los diferentes ámbitos de la vida. Mucho más en la política. Porque la política, a fin de cuentas, rige la vida de las personas, algo tan cambiante que parece excesivo y pretencioso tener una opinión formada sin matices para todo. Por eso, no  dudar de cara al domingo sería tan insano como ilógico. Para elegir, como digo, además de la moneda al aire, existe una forma muy razonable de escoger el voto: utilizar la clásica técnica del descarte. El pancartero Andrés Vella hizo la parte del barrido esta misma semana descartando aquellas fuerzas (Leer A quien no votaré el 22M y porqué) cuyos chirríos son tan sonoros que es difícil que consigan engañarnos a la hora de encarar las urnas. Ello a pesar del afinamiento de sus cantos de sirena, los cuales se han escuchado en estas últimas semanas a una ribera y otra del Río Guadalquivir. El excelente trabajo de Andrés dejó bien claro cuáles son las fuerzas políticas que ansían implantar las políticas más conservadoras en Andalucía (y otras que ya no las creemos, como el PSOE). Pero dejó una pregunta obvia entre nuestros lectores: ¿a quién voto?

El espectro de la izquierda es parecido al de tu cuarto un domingo por la mañana. Todo anda desordenado. La camiseta del viernes busca su espacio, los pantalones del sábado se amontonan encima de la ropa interior de toda la semana anterior. Y si hay un atisbo de orden, ya llegará tu madre para gritarte que parece una leonera. La izquierda está dividida es el dogma de la ¿transición? española.  Una verdad a medias que las fuerzas del Status Quo se afanan por difundir. Pero no deja de ser cierto que los partidos políticos de esta posición no se hacen un gran favor con la, digamos, escasa capacidad para unirse en un mismo frente y olvidar pequeñas diferencias. Hecho que puede dar impresión de poca cintura o, sin embargo  y a mi juicio, una posición en la política por principios y no por aspiraciones.

El objetivo de esta entrada no es orientar el voto de ninguno de nuestros lectores. Faltaría más. Pero sí pasar la prueba del nueve a los partidos que pueden ser una opción progresista, bajar el tono de la palabrería y subir el volumen de las propuestas que nos interesan, y que están negro sobre blanco en sus programas.

Para no perdernos en el bosque de tan ardua tarea, me centraré en los pilares de los programas, más alguna medida alternativa. Vamos con ello.

IU

Comenzamos por la fuerza que obtuvo más apoyo en las pasadas elecciones y que incluso formó Gobierno autonómico el PSOE. Pacto que podría haber sido beneficioso para IU por la sensación que ha dado durante la legislatura de que ha sido capaz de virar un poco a la izquierda la nave del PSOE en algunos asuntos como la Ley de Derecho a la Vivienda. Sin embargo parece que el terremoto Podemos ha engullido a IU. ¿Pero son tan diferentes IU y Podemos?

Economía

El meollo. Izquierda Unida aboga por un cambio total del modelo productivo. Para ello, a pesar de que la formación considera esta mudanza una tarea “a largo plazo” insta inmediatamente a:

  • La creación de una Banca Pública Andaluza capacitada “para proporcionar crédito las actividades en función de las prioridades definidas por la política de desarrollo”. Planificación de la economía según necesidad colectiva.
  • La Puesta en marcha de un programa de Empleo Garantizado: medida estrella de IU frente a los defensores de la Renta Básica (Leer Charlando con Daniel Raventós). A grandes rasgos, el Empleo Garantizado consiste en la obligación por parte del Estado de ofrecer empleo público a quien así lo solicite y no haya conseguido trabajo en las vías tradicionales. El programa debería estar financiado por el Banco Central Europeo (BCE). Según las cuentas de IU, si en el primer año se diese empleo a un millón de personas, se gastaría menos dinero que la cantidad que el Estado Español destinó en sólo un año para cubrir la pérdida de valor de las inyecciones en entidades nacionalizadas. Los salarios irían desde los 1047 a los 794 euros netos, dependiendo de la categoría del empleo que sería siempre a través de contratación directa.
  • Iniciar una transición energética en favor de las energías renovables que por un lado saque de las manos privadas y las grandes empresas la dependencia energética de Andalucía, y en general de España, y por otro sea más respetuosa con la naturaleza.

Lo cierto es que para realizar un programa económico tan ambicioso no bastaría con ganar las elecciones andaluzas del 22 de marzo. Por lo tanto, a pesar de parecer medidas razonables, están insertadas con calzador en el programa de la formación para las elecciones de una simple autonomía, y da la sensación de que son de imposible cumplimento inmediato. Pero también se podría creer que era imposible que el 1% de la población mundial tuviese más de la mitad de la riqueza mundial, y mira. Ya ven que utopías hay por todos lados. Lo que ocurre es que algunos las cumplen.

Democracia participativa

IU dedica un bloque completo de su programa a la creación de una Ley de Participación Ciudadana en favor de la Democracia Participativa. Nada nuevo bajo el sol: más y mejor relación de los ciudadanos con las instituciones como propone desde hace años. Otra cosa es que los ciudadanos realmente acudan a estas asambleas. Para destacar en este asunto está la “incorporación de los colectivos de migrantes a esta práctica” y la fórmula utilizada por IU “personas en Andalucía”. Son detalles a tener en cuenta como contrapunto a la ola de nacionalismo que azota los partidos más conservadores en tiempos de crisis.

Mujer

Después de ahogarnos con las propuestas sobre la mujer en los programas expuestos en la entrada de Andrés (excepto con PSOE cuyos males son otros), viene bien coger aire con los conceptos del programa de IU: paridad, asunción de la existencia de la violencia patriarcal y la explotación sexual, apoyo a las mujeres inmigrantes, reivindicación del aborto libre y gratuito, autodeterminación del género o educación en la diversidad. Una ventana abierta para que salga el olor pestilente del ala derecha de la casa.

Cultura

IU propone medidas para sacar de las manos privadas y de unos pocos la distribución comunicativa y cultural de Andalucía, y con ello garantizar el libre acceso a la creación y difusión. Muy rimbombante, sí. Entre su propuestas más concretas está la de garantizar al ciudadano el acceso gratuito y libre de servicios culturales.

Las medidas concretas llegan al final de programa. Muy a salto de mato van enumerándose sin demasiadas explicaciones de cómo se implantarían. Entre las más interesantes está universalizar la educación de 0 a 3 años gratuita; favorecer la creación de empleo de las personas con hijos menores a su cargo (algo complicado de gestionar e incongruente con el Empleo Garantizado); garantizar una Renta Básica para personas sin empleo a partir de los 16 años y dependiendo de la Renta Familiar (todavía más incongruente y ambiguo); eliminar las Agencias de Trabajo Temporal, auténticas beneficiarias de la explotación en el empleo joven; poner en marcha un Plan de Retorno de los jóvenes andaluces; o establecer la gratuidad del transporte para los jóvenes en paro.
En definitiva, el programa de Izquierda Unida tiene propuestas más que interesantes. En su debe está que a pesar de la densidad del mismo (149 páginas), hay ocasiones en las que las medidas se pierden en la vaguedad, para más tarde plantear fórmulas sin referirse al procedimiento de su aplicación.

PODEMOS

Con un programa de 10 páginas y 30 propuestas y un lenguaje más simple, Podemos apuesta en su programa por su mejor arma desde su formación como partido: la comunicación. Podemos sabe detectar los problemas de los ciudadanos. ¿Y las soluciones? ¿Son tan distintas a las que ofrece IU? Hay que recordar que Podemos se presenta a las elecciones de la Junta de Andalucía junto a EQUO, formación ya consolidada.

Anticorrupción

Como fuerza totalmente genuina, Podemos aprovecha su mejor baza: son nuevos. El primer bloque de su programa está centrado en la lucha contra la corrupción. A las medidas habituales sobre el incremento en los recursos de la justicia anticorrupción, se le suman herramientas destinadas a la ciudadanía como la figura del Referéndum Revocatorio. Esta herramienta permitiría a los ciudadanos proponer una moción de censura para ratificar o revocar al presidente de la Junta de Andalucía que pudiere estar deslegitimado. Con los antecedentes de Andalucía, donde en las dos últimas legislaturas el presidente electo se ha ido a Madrid, y el horizonte de Susana Díaz, podría ser una medida muy útil.

Transparencia

La otra bandera de Podemos es sin duda la transparencia de las cuentas públicas. Propone a grandes rasgos que el ciudadano pueda acceder a cualquier aspecto de la financiación de la Junta de Andalucía ayudándose cada vez más de las herramientas digitales. Como novedad destaca la creación de una ley de lobbies que regule los grupos de presión para evitar que intereses particulares afecten a la legislación.

Cambio de modelo productivo

Misma fórmula que la utilizada por Izquierda Unida. Pero procedimiento algo diferente. Podemos, tan taxativo en anticorrupción y transparencia, deja que desear en las medidas para activar la economía andaluza. Vaguedades como “apoyo a la producción y comercialización de nuevos productos basados en el conocimiento” o “impulsar políticas de emprendimiento socialmente responsables” parecen mucha paja para poco trigo. Sin embargo, la formación violeta recupera el norte con una medida de ruptura, su enorme cualidad: fin de contratos entre la Administración andaluza y empresas que no respetan los derechos de los trabajadores.

Derecho a la Vivienda

Podemos es más categórico que Izquierda Unida: Declaración de Emergencia Habitacional. Consiste en la identificación de las familias que estuvieran en este tipo de urgencia y la búsqueda de soluciones para evitar el desahucio, entre ellas, la ilegalidad del mismo desahucio. Por otro lado Podemos garantiza el suministro de agua, luz y gas a todos los ciudadanos si llegara a gobernar. Eso sí, no explica cómo lo va a hacer.

Medios de Comunicación 

Podemos plantea la creación de los Servicios de  Comunicación Comunitarios (SCC) describiéndolos como privados sin ánimo de lucro. Aunque no entra en detalles, asegura que se garantizaría a los ciudadanos el acceso a espacios en medios públicos.

¿Cualquier parecido es fruto de la casualidad? : Memoria histórica, democratización de la cultura, educación y sanidad gratuitas, respeto por el Medio Ambiente, profundización en medidas sociales y de igualdad… En todos estos campos Izquierda Unida hubiera firmado debajo del programa de Podemos, y viceversa. Da la sensación de que Izquierda Unida escribe el libro y Podemos lo vende. La duda con Podemos está en su inexperiencia y en los vaivenes que ha mostrado en tan sólo 1 año, en el que se le han vislumbrado movimientos puramente electoralistas y sin demasiado criterio fijo.

Como  originalidad

Podemos, al contrario de IU, introduce en su programa el apoyo y el impulso de la Ciencia Andaluza. Habrá que contactar con Merkel para que nos devuelva nuestros investigadores. Aunque quizá nos aumente la deuda.

 

Después de tratar de destacar las medidas más importantes de IU y Podemos, vamos con otros partidos progresistas. Son formaciones con escasas posibilidades para conseguir representación en el Parlamento Andaluz, pero precisamente eso es lo que las hace más libres:

  • Partido Comunista de los Pueblos Españoles (PCPE): indomable. Su  lucha es la del proletariado y no se deja llevar por las propuestas más moderadas de los que, a su juicio, son los partidos del Sistema (IU y PSOE) y la cara lavada con jabón de ese mismo sistema (Podemos). Economía planificada, socialización de los recursos energéticos y de los medios de producción, reducción de la jornada laboral a las 35 horas, educación  laica, expulsión de las bases de EEUU en Andalucía son algunas de sus medidas. Rock del duro, sin andarse con rodeos. Inviable, sí, parece. Pero revolucionario y cercano al pueblo, también.
  • Partido Animalista (PACMA): Más que un partido es un grupo de influencia que trata de conseguir trasladar sus preocupaciones a los partidos que sí pueden gobernar. Su nombre lo dice todo. PACMA lucha por la defensa de los derechos de los animales. El resto de su programa, aunque progresista, parece que está porque tiene que estar. Pero en una comunidad tan apegada a los toros es una opción a tener en cuenta si se desea la prohibición de las corridas en un futuro.
  • Escaños en Blanco: Partido de reciente creación y con una postura extravagante: si Escaños en Blanco gana las elecciones, se auto-disolverá. Simple e insólito. No existe ninguna propuesta. Tan sólo la garantía de la disolución del partido si este llega al poder. Su objetivo es el de mandar un mensaje a los políticos de que los ciudadanos están hartos de que los engañen. El castigo lo entiendo; puedo hasta comprender su existencia para evitar que el voto en blanco y la abstención favorezca al partido más votado, como ocurre en la actual ley electoral; pero una vez que se consiguiese el poder no parece demasiado razonable dejar el cargo y sembrar todavía más confusión. Pero desde luego, si estás cabreado, deseas ejercer tu derecho al voto, y no dárselo al  saco que favorece la fuerza más votada, Escaños en Blanco es tu opción. Voto a la nada.
  • Por un Mundo más Justo (M+J): Partido de acción en favor de la erradicación de la pobreza. Algo utópico. Pero este partido de reciente creación aboga por un consumo responsable, una concienciación de la existencia de la pobreza por parte de la ciudadanía, y por la creación de leyes que eviten la exclusión social. Bonito, ¿no? Pero habría que ver cómo se consigue si no es destruyendo todo. Una pizca de Partido Comunista de los Pueblos Españoles le vendría bien.


Quizá se me haya escapado alguna formación más, pero entre las opciones que creo que pueden barajarse de cara al próximo domingo, estos serían los partidos más progresistas y sus pormenores más destacados. Lo que queda más o menos claro es el hecho de que sí, es cierto, tenemos una izquierda que parece una leonera. Pero cuando se defienden principios, los matices se convierten en pilares. Y recuerden que hasta en el cuarto más desordenado, hay criterio.

David Arévalo

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7 Respuestas

  1. misterx dice:

    no te hubieras parado a leer el programa electoral , pero luego votamos a ciegas y lloramos al final , así va este puñetero país .

    • Vero R. dice:

      Verás… me leería un enrevesado y tramposo programa de 222 páginas (Que conste que me gusta mucho leer) si tuviera una mínima certeza de que van a cumplir alguno de los puntos que prometen. No leo programas electorales pero leo páginas muy interesantes como “Menéame” o esta que me mantienen suficientemente informada.

      Otro de los deportes nacionales es juzgar sin conocer… así va este puñetero país como tú dices.

    • Luisa dice:

      Claro, entiendo tu postura. Creo que es algo así como: no leer, no saber y no entender nos lleva a lo que nos lleva y nos ha llevado. Si hemos evitado enterarnos de ese rollo de los programas electorales de los partidos, cuando metamos mañana nuestra papeleta en la urna, pues nada, no es culpa nuestra lo que nos caiga. Este puñetero país de siempre. Pos eso agradezco que haya personas que se los lean, con lo aburridos que son, y que, de forma no partidaria, nos los resuman. En eso debería basarse el periodismo de interpretación. Al que solo le han dejado la parcela del humor. Y eso porque vende mucho.

      • Vero R. dice:

        No sé a quién te refieres Luisa, pero desde luego a mí no. Ya he dicho que leo, todo lo que puedo. Es solo que como dice una buena amiga mía, lo que importa son los hechos, no las palabras. Me quedo con la trayectoria de cada uno de los partidos.

        Si además contamos con el pedazo de trabajo que han hecho David y Andrés pues mejor que mejor. Gracias otra vez.

        • Luisa dice:

          No, no, no me refería a ti. Al revés, me refiero a mí misma, como autocrítica. Tampoco leo los programas electorales. Por eso agradezco también, como tú, lo que han hecho los dos. Y lo que comentaba es que eso es lo que deben hacer los periodistas, interpretar la realidad, pero que parece que actualmente, en España por lo menos, solo lo hacen en los programas de humor.
          Un saludo.

          • Vero R. dice:

            Luisa, el hecho de busques buena información fuera de los cauces normales y “contaminados” ya dice mucho de tí, en positivo. Aunque no te leas un programa electoral sí te informas como es debido, pudiendo después tomar una decisión responsable a la hora de poner tu voto en la urna.

            Y una prueba de que existen buenos informadores está en este mismo blog, tenemos ese tipo de periodismo que tú pides, lo único que se necesita es apagar la televisión y buscar otros medios que nos cuenten las cosas como son y no como nos las quieren vender. (Teniendo en cuenta que la verdad, la verdad, sin manipulaciones ni intereses propios… difícilmente la sabremos). Pero no será porque no se intente.

            Gracias por tu aclaración, un abrazo.

  2. Vero R. dice:

    Fabuloso David.

    Agradezco tu ayuda y la de Andrés porque de otra manera no me hubiera parado a leer nada que oliera a programa electoral. Lo habéis hecho fácil, gracias a los dos.

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