Elecciones en Reino Unido: Del posible vinagre al Wallace sonriente

Los sindicatos en Reino Unido siempre han estado ligados al partido Laborista. En la imagen transeúntes pasean por delante de la sede de Unite the Union en Holborn, corazón de Londres, con un gran cartel pidiendo el voto al partido de Ed Miliband.

Al igual que el resto de países de Occidente, Reino Unido atraviesa una crisis severa de liderazgo. La mayoría de británicos preguntados tienen una opinión nefasta sobre sus principales líderes. Para muchos David Cameron carece de la fuerza y el carisma suficientes, además de que si los conservadores ganan de nuevo, como es muy probable que suceda a la espera de posteriores pactos que serán necesarios, -las últimas encuestas dan a los Tories 275 escaños frente a los 269 del partido Laborista-, este sería su segundo mandato, en el cual Cameron pasaría de ser un tinto pasable a un líquido rojo poco recomendado para la bebida.

Ed Miliband, al que comparan con el protagonista de los dibujos animados Wallace y Gromit, evidenció hace dos semanas la desconexión que existe en Reino Unido entre los líderes políticos y la juventud. En el lanzamiento del programa de su partido frente a una audiencia joven, Miliband fue preguntado por un periodista de Vice News, a lo que el líder laborista respondió con otra pregunta desafortunada -“Qué es lo que hace Vice News?”. Para llegar a los más jóvenes no basta con colgar todos los días vídeos en Facebook, Twitter o Youtube, es necesario entender cómo piensa la población de entre 20 y 35 años, dónde acceden a las noticias y qué es lo que más le preocupa.

Hay muchos aspectos que serán todo un desafío para el partido que salga elegido el próximo jueves 7 de mayo. Si los conservadores llegan a formar gobierno habrá referéndum en 2017 para ver si Reino Unido sigue formando parte de la Unión Europea, algo que ni el propio David Cameron desea. En el caso de que los Laboristas lleguen al poder, problemas como revertir lo que se está haciendo con el NHS (National Health Service) después de los últimos años de progresiva aunque no reconocida privatización pueden marcar una nueva era en lo que respecta a la Seguridad Social europea.

Economía
En Gran Bretaña, y sobre todo en Londres, el aspecto económico es uno de los más importantes a tener en cuenta. Cada vez que no se está de acuerdo con algo la expresión más utilizada es “This is a waste of money” “Esto es un desperdicio de dinero”.
En el aspecto macroeconómico, -el que tanto le gusta a Rajoy a pesar de que más del 23% de la población activa española se encuentra en situación de desempleo-, a Reino Unido le ha ido muy bien. Incluso con todos los problemas económicos que siguen atravesando muchos países de la Unión Europea, Gran Bretaña fue capaz de crecer un 1´6% en 2013 y un 2´8% el siguiente año rozando el famoso y apreciado 3% que tanto gusta a los economistas. Reino Unido ha creado en los últimos años un millón de nuevos puestos de trabajos reduciendo la tasa de desempleo al 5´7%. El problema está en que el poder adquisitivo de los británicos ha descendido considerablemente y es esto lo que al final tiene en cuenta el ciudadano de a pie. Los últimos siete años se han convertido en el periodo más largo de caída de poder adquisitivo desde 1855 según el Banco de Inglaterra.
A esto hay que unirle el precio de la vivienda. Las islas británicas tienen un problema grave en este aspecto. El aumento de los precios ha sido de un 9´8% el último año, en Londres llega a rozar el 30% y en barrios como Hackney en el este de Londres, este aumento ha sido del 100%. Como dijo Alberto Arce, periodista de Associated Press, en su muro de Facebook, allá donde llegan los hipsters los precios suben de forma imparable y Hackney es el mejor ejemplo de ello.

Inmigración
Una obsesión de los líderes británicos es qué hacer con el problema de la inmigración. El UKIP (UK Independence Party) con su líder Nigel Farage, mantiene que uno de los principales problemas que atraviesa Reino Unido es el descontrol en la frontera. El UKIP además sostiene que quien de verdad gobierna en Reino Unido es Bruselas y no Westminster. Nigel Farage no solo desea cortar la relación con Europa quiere acabar con la inmigración europea pues según argumenta el gasto del Estado en políticas sociales con respecto a este sector es insostenible. Farage ha criticado ferozmente la libre circulación de personas, a pesar de esto, el líder de UKIP está casado con una alemana que en la actualidad vive con él en Reino Unido aprovechando esas mismas leyes que tanto critica.
Los británicos, en general, no aprueban la inmigración en masa, así al menos lo afirman las encuestas en las que el problema de la inmigración siempre está entre los primeros puestos. El UKIP, por ejemplo, propone permitir a las empresas discriminar a los trabajadores según la nacionalidad. La inmigración puede estar tranquila en parte porque el número de escaños que se prevé que el UKIP obtenga no supere los 5, aunque la influencia que pueden ejercer sus ideas en el partido Tory puede, en algunos casos, ser devastadora.

Política exterior
La guerra en Ucrania. Reino Unido ha tenido poca participación por no decir ninguna en el conflicto ucraniano. Mucho capital ruso en La City ha hecho que la voz británica a este respecto no haya sido alzada de forma contundente, más bien ha sido algo así como, que lo arreglen otros. Reino Unido no tiene el poder internacional de antaño entre otras cosas porque no quiere prestar atención a lo que ocurre fuera. Lideró la ayuda a los rebeldes en Libia, pero esto dio la sensación de que lo hizo porque sabía de antemano que su propuesta iba a salir victoriosa, además una vez muerto Gadafi se desentendió por completo y Libia ocupa ahora un puesto entre los Estados fallidos del mundo. Al igual que el resto de países del planeta, Gran Bretaña se enfrenta a muchos aspectos para los que no está preparado, lo que en el lenguaje político se denomina enemigos, hoy en día no está tan claro quiénes son. El Estado Islámico, por ejemplo, no tiene un territorio determinado y reconocido, hay un área de Oriente Medio en la que han asentado sus políticas de barbarie, pero muchas veces da la sensación de que no se sabe a quién hay que enfrentarse, esta inseguridad es trasladada a la ciudadanía que no entiende como una potencia mundial, con la cantidad de recursos que dedica a armamento y espionaje, no puede combatir esta y otras amenazas.
Con respecto a la visión de los principales partidos al conflicto palestino-israelí David Cameron ha llegado a afirmar que era de políticos principiantes boicotear a Israel. Miliband también se mantiene en contra de boicotear productos procedentes de Israel pero mantiene una postura más pro-palestina. En sus afirmaciones se encuentran: “Israel tiene el derecho a existir, derecho a su propia seguridad, pero tiene el deber de cumplir con la legislación internacional”. El partido Laborista apoya la solución de los dos Estados, David Cameron, por el contrario, se abstuvo en la simbólica votación de octubre de 2014 que tenía como objetivo reconocer al Estado Palestino por parte de Gran Bretaña.

Con respecto a África, hay muchas razones por las que Reino Unido debería prestar más atención a la África Subsahariana, aún así para la Foreign Office (Ministerio de Asuntos Exteriores) África no es un continente importante, no al menos tanto como debiera. La crisis del mediterráneo es más bien vista como un problema del sur de Europa donde Italia es la que debe preocuparse puesto que toda esta barbarie y falta de humanidad es en sus fronteras. De lo que no se quiere dar cuenta Reino Unido es que implicarse en una política seria en África puede acabar con muchos problemas que repercutirán positivamente en uno de los aspectos más importantes para los británicos, la economía. Países como la República Democrática del Congo con todos los problemas que enfrenta no entran ni siquiera en la agenda política británica. El ébola es algo lejano ya y Nigeria con Boko Haram, está los suficientemente lejos como para que la desaparición de niños no pase más allá de la expresión “qué horror”.

Hay muchos aspectos a los que se debe estar pendientes en las próximas elecciones británicas. Para España un partido Laborista defendiendo una sanidad pública y de calidad es de vital importancia. Como se muestre Reino Unido en su política exterior puede afectar a la manera de actuar de gobiernos Occidentales. Además el ascenso de partidos como el UKIP hace que haya un aumento de la preocupación con respecto a las políticas de inmigración que se llevarán a cabo según quién gobierne. El viernes 8 de mayo después de las elecciones, no solo comprobaremos el ganador, veremos también cuál será la tendencia a partir de ahora en Europa.

Ernesto Martín

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2 Respuestas

  1. Andrés dice:

    Very good job Ernesto!! ¿Contaremos también con una entrada postelecciones? Espero que sí, un abrazo.

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