El irresponsable NO consumo de las drogas y el descubrimiento del LSD

Sí amigo, si nunca ha consumido drogas que sepa que es usted un impresentable, un rufián, un  cretino, y desde luego un autentico irresponsable. Es más, lo más probable es que usted nunca haya existido.

Esta licencia de prepotencia que me he tomado tiene su cubeta colectora en la más que famosa OMS (Organización Mundial de la Salud) que define la droga como:

Droga es toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración, de algún modo, del natural funcionamiento del sistema nervioso central del individuo y es, además, susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas.”

No conozco a nadie que nunca haya tomado cafeína, alcohol, nicotina o algún principio activo de un fármaco cualquiera, por lo tanto, usted que sepa que sí, alguna vez en su vida se ha drogado.

Una vez presentado esto entraré al quid de la cuestión.

Esta entrada, como ya sospecharán los más avispados tratará el consumo de drogas, haré un breve repaso sobre la historia del LSD que me parece fascinante y más tarde podremos reflexionar sobre el uso de las drogas en la actualidad.

Todo comenzó en Baden (Suiza) un 11 de Enero de 1906, allí nació uno de los padres de la Química moderna, el señor Albert Hofmann.

Tras esclarecer la estructura química de la quitina (material del que están hechos los caparazones, alas y garras de los insectos, crustáceos y otros animales) Albert comenzó a trabajar en los laboratorios Sandoz (actualmente Novartis). Empezó estudiando el hongo del cornezuelo como parte de un programa para purificar y sintetizar componentes activos de plantas medicinales para su uso en fármacos.

Hofmann sintetizó por primera vez la dietil amida de ácido lisérgico (LSD) en 1938, mientras estudiaba los derivados del ácido lisérgico en este departamento. Pero al estilo Christopher Columbus no se dio cuenta de lo que tenía delante.

Albert tuvo la suerte de que no hubo ningún Américo de por medio y por tanto 5 años después, el 19 de abril de 1943, el propio Hofmann afirma que tuvo «la sensación de que esta sustancia podría poseer otras propiedades además de las establecidas en las primeras investigaciones». Esta intuición lo condujo a sintetizar de nuevo el LSD-25 para que el departamento farmacológico llevara a cabo más pruebas. Según sus propias palabras, «esto era bastante poco habitual; las sustancias experimentales, como regla, se retiraban definitivamente del programa de investigación una vez se había determinado que carecían de interés farmacológico».

Ese mismo día, mientras purificaba y cristalizaba el LSD, le interrumpieron una serie de sensaciones extrañas. Había absorbido una pequeña cantidad a través de la punta de sus dedos, y describiría las consecuencias en el informe que envió en aquel momento al profesor Stoll:

“Viernes 19 de abril de 1943: Me vi forzado a interrumpir mi trabajo en el laboratorio a media tarde y dirigirme a casa, encontrándome afectado por una notable inquietud, combinada con cierto mareo. En casa me tumbé y me hundí en una condición de intoxicación no desagradable, caracterizada por una imaginación extremadamente estimulada. En un estado parecido al del sueño, con los ojos cerrados (encontraba la luz del día desagradablemente deslumbrante), percibí un flujo ininterrumpido de dibujos fantásticos, formas extraordinarias con intensos despliegues caleidoscópicos. Esta condición se desvaneció dos horas después”.

Albert Hofmann

La única explicación que encontró fue que hubiera absorbido a través de la punta de los dedos parte de la solución de LSD mientras se cristalizaba. El LSD-25, dedujo, debía ser una sustancia de potencia extraordinaria si había hecho eso con una cantidad tan pequeña. Resuelto a llegar al fondo del asunto, decidió llevar a cabo un experimento sobre sí mismo.

Así, tras una prueba con una cantidad menor, tres días después consumió 250 microgramos de LSD. Esta vez los efectos serían mucho mayores, y Hofmann necesitaba hacer grandes esfuerzos para poder hablar. Pidió a su asistente en el laboratorio, quien estaba al tanto del experimento, que le acompañase a casa; fueron en bicicleta, dando pie a lo que ya es leyenda, quizá el más famoso de los paseos en bicicleta, y dejar para la posteridad, al 19 de Abril como día Mundial de la bicicleta.

Como este viaje es harto conocido, no entraré a describirlo en profundidad, pero para el más ávido lector dejaré este enlace donde lo cuentan muchísimo mejor de lo que lo haría yo y además hay un documental sobre él.

La dosis que consumió Hofmann fue de 250 microgramos de LSD, eligió esta dosis, porque para las demás sustancias psicotrópicas conocidas hasta la fecha era una cantidad pequeña, simplemente para experimentar. Pero para sorpresa y colocón de campeonato de este hombre, esa cantidad sobrepasaba con creces el umbral de la dosis 20 microgramos (cosa normal, al ser el pionero y esta una sustancia tan potente, no tenía ninguna referencia de la cantidad óptima para un viaje controlado) por lo que vivió un momento inicial de autentico pánico donde llego a temer por su vida. Esto hizo que fuese a visitar a su médico, el que salvo una anormal dilatación de las pupilas, no le encontró ningún síntoma preocupante. Hofmann más tranquilo tras la visita al doctor le pidió a su ayudante que lo acompañara a casa, y ahora es cuando, como tras el diluvio en Macondo salió del túnel borrascoso, vio la luz del sol, disfrutó del aire libre, y comenzó su autentico viaje sideral:

“Poco a poco empecé a disfrutar una serie sin precedente de colores y formas jugando persistentemente detrás de mis ojos cerrados. Imágenes fantásticas surgían, alternándose, variando, abriendo y cerrándose en círculos, explotando en fuentes, reacomodándose e hibridizándose en un flujo constante. Tuve la sensación de que veía la tierra y la belleza de la naturaleza como era cuando fue creada. Fue una experiencia maravillosa. Un renacimiento, ver la naturaleza bajo una luz nueva…”

Hofmann tras este episodio pensó que el LSD podía ser usado para fines terapéuticos, es más, hubo experimentos  con éxito. Pero más adelante, esta sustancia se desvirtuó, convirtiéndose en una suerte de máquina recreativa que no consiguió más que su pronta prohibición por las autoridades pertinentes. Fijaros en la perversión a la que llegó su uso por parte de la CIA para ejercer control mental sobre los seres humanos (enlace). Luego esta sustancia, con dispar acierto, fue la abanderada del movimiento hippie. Dispar, ya que muchísima gente no supo donde, como,  ni cuando parar.

Hofmann creía que el LSD, su “hijo problema”, podía cumplir con la función de reconectar a la gente con la “naturaleza viva”, algo que se ha perdido en la modernidad y que es una herramienta evolutivamente útil. “Necesitamos un nuevo concepto de realidad y un nuevo conjunto de valores para transformarnos de manera positiva. El LSD podría ayudar a generar un nuevo concepto en ese sentido”, filosofó Hofmann más tarde en su vida, la cual dedicó en buena parte a explorar la química psicodélica, sintetizando la psilocibina por primera vez y tomando la “ruta de Eleusis”.

La interesante vida de este químico concluyó a sus 102 años con una enorme lucidez, que dice mucho a favor del LSD.

Hofmann no fue el único afamado científico que defendió el uso racional del LSD con fines experimentales, no puedo empezar con la conclusión sin citar a dos de los más importantes científicos de la historia moderna. Watson y Crick. Ambos, premios Nobel de medicina por el descubrimiento de la estructura Helicoidal del ADN.

El propio Crick, miembro fundador de una fundación llamada Soma que en los años sesenta abogaba por la legalización del cannabis y el uso terapéutico de otras drogas como el LSD. No solo fue un defensor, si no que fue un activo consumidor de LSD. Francis Crick hizo un uso frecuente de dosis bajas de LSD que, según el científico, fue determinante en su descubrimiento de la estructura de doble hélice que caracteriza al ADN. Según confesó Crick a un amigo, tomar LSD para adoptar nuevos puntos de vista no era en absoluto infrecuente en los círculos científicos de Cambridge en los años cincuenta.

De nuevo la longevidad de Francis Crick

Si, amigos, hemos de darle las gracias (en su justa medida, tampoco exageremos) al LSD por su papel en el descubrimiento de uno de los secretos de la vida humana.

Y  tras toda esta parrafada llegamos al enorme muro de hielo, que separa el mundo de los nobles hechos arriba descritos, del salvaje mundo de las opiniones.

Yo pienso que se debe despenalizar el uso terapéutico de todo tipo de drogas, con un estricto control sobre los profesionales que lo lleven a cabo. Este uso terapéutico experimental puede hacer tanto que se consiga la creación de fármacos con ellas, como que se aumente el conocimiento de los síntomas y lo métodos de control de su uso. Para tener una amplia enciclopedia científicamente contrastada, del uso y los efectos de las drogas.

En el ámbito de lo recreativo, siempre con un estricto control de las autoridades, creo que se deben legalizar la mayor parte de las drogas existentes. (Ciertas aberraciones en forma de drogas carecen de sentido, véase la droga caníbal) Pero no con un acceso apto para todos, si no con una serie de medidas de control. ¿Cómo establecería yo estas medidas de control?

Pues realizaría un estricto examen psicológico a cada solicitante, lo obligaría a pasar un duro test teórico para que obtuviese un conocimiento amplio sobre las consecuencias del uso irresponsable de las drogas y de cómo puede llevarse a cabo un consumo responsable. Este examen psicológico, como el teórico debería ser renovable, como los carnets de circulación, ya que las condiciones del individuo son cambiantes a lo largo de su vida.

Aparte de esto, aumentaría los programas de concienciación social sobre el uso de las drogas, no solo para evitar el consumo si no para educar como se ha de hacer. Esto parece un cambio demasiado brusco en las políticas sobre drogas, pero creo que está más que comprobado que penalizando su consumo, no se reduce su uso.

 La sociedad consume drogas, es una realidad que nuestros gobernantes deben asumir, es más a muchos les gustan, les hace ver la vida de una forma que nunca jamás sin ellas la experimentaríamos. Les trasladan a una percepción sensorial superlativa, les dan una perspectiva única de la realidad.

 Por lo tanto preferible que consuman estas en unas condiciones con total control de la salubridad, con una educación y conocimientos sobre las formas y dosis de consumo, a que ilegalicemos todo, y el narcotráfico tenga las riendas de un consumo totalmente desinformado y descontrolado de las drogas.

Esta es mi humilde opinión, pero:

¿Cuál es tu punto de vista sobre el consumo de drogas? ¿Debe seguir penalizado? ¿Apoyas el uso terapéutico/experimental/recreativo de ellas?

El debate queda abierto para que vosotros, sabios lectores, deis vuestra opinión y sembremos este post de vigorosos arboles poblados de conocimiento.

Victor Guticas

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12 Respuestas

  1. Andrés dice:

    Gracias Marta por participar en nuestro proyecto y dejarnos el enlace a un artículo tan interesante.

    Ángel, aunque no aparezca tu apellido en el comentario, está implícito en el contenido del mismo jjajaja. Ya sabía yo que este artículo te iba a gustar. ¡Un abrazo fuerte amigo!

    • Lapuebla Ángel dice:

      ya sabes compañero que abogo absolutamente por el consumo responsable de algunas drogas. Con la compañía ideal y un contexto más que interesante sólo puede ser divertido. Un besazo!

  2. martamita92 dice:

    ¡Muy interesante el artículo! Hace poco leí otro artículo que me pareció muy revelador, habla del entorno que rodea al consumidor y su importancia como causante de la adición a las drogas; os lo dejo por si es de vuestro interés: http://www.huffingtonpost.es/johann-hari/se-ha-descubierto-la-causa_b_6569114.html?utm_hp_ref=spain#

    ¡Un saludo a todxs! ^^

  3. Angel dice:

    Es la única manera de parar esta grandísima hipocresía y la única manera de acabar con unos de los cánceres de este mundo que tantas muertes, sufrimiento, guerras y desigualdad provoca como es el narcotráfico.

    No es cuestión de ir anunciándolas. Es cuestión de regularlas e informar a la población. Cuanto más libertad tenga esta sociedad más madura será con el tiempo y por lo tanto mas responsable.

    Todo el mundo sabemos que hay gente que le sienta mejor y peor las drogas, incluyese aquí el ALCOHOl. La única manera de frenar a estos consumidores, que hacen un flaco favor a la causa, es información.

    Por no hablar de los beneficios económicos de los Estados que se derivan de la regularización.

    Es bastante interesante comparar el porcentaje de consumo de marihuana en Holanda con países como por ejemplo España.

    Creo que esta ya esta suficientemente claro que prohibir no es la solución a nada.

    • Víctor dice:

      Poco he de decir a tu comentario Angel, chapeau!!! Totalmente de acuerdo contigo y te agradezco que lo compartas aquí. Un saludo!

  4. fernando dice:

    me ha sorprendido cuando he visto tu nombre abajo jajajaj, estoy totalmente de acuerdo y para corroborarlo puedo decir que me he sacado la licenciatura facilmente despues de 12 años abusando de todo tipo de drogas jajajajjajajaj

    • Víctor dice:

      jajajaja mientras la sorpresa sea positiva esta bienFernando , que te hayas sacado la licenciatura facilmente no lo discuto, pero cuando se habla contigo las secuelas son más que evidentes!! xD, enhorabuena por tu nuevo trabajo y gracias por comentar tío.

  5. Ampi dice:

    Espero que el debate que has abierto tenga opiniones diferentes a la tuya para darle más juego a esto, pero mi opinión es similar a la tuya, aunque me da un poco de cosilla pensar que con la legalización de ciertas drogas todo el mundo la tendría a su alcance…y eso me echa para atrás, pienso que hay personas que sin explorar sus límites (me apropio de tu frase) ya llegan a ser peligrosos.

    Pero en fin me gusta la idea, sobre todo porque me da mucho corage que se vea bien el alcohol,por ejemplo, con la dependencia y el daño que puede llegar a hacer y otro tipo de droga cualquiera sea motivo de catalogar a la persona simplemente por no estar legalizada.

    El extremo y el exceso es el error.

    • Víctor dice:

      A mi también me gusta el dialogo y la sana discusión, me parece una de las mejores vías para llegar al conocimiento.

      En el tema de que todo el mundo las tendría a su alcance si se legalizasen no estoy de acuerdo contigo, es decir, si que sería fácil acceder a ellas, pero igual que ahora, todo el que quiere drogarse sabe donde tiene que ir para conseguirlas, con la concienciación y la información al menos cuando accediesen a ellas estarían informados de sus consecuencias.

      En cambio estoy totalmente de acuerdo contigo en que catalogar a alguien como un delincuente por fumar cannabis y que tomar 10 gin-tonics sea muy cool pues es totalmente injusto, más si cabe cuando esta demostrado que los efectos del alcohol son más devastadores para el organismo que los del cannabis, provocan mucha más adicción y llevan al ser humano a comportamientos lamentables.

      Desde luego los excesos son malos en casi todos los sentidos.

      Un saludo y muchas gracias por dedicar tiempo a leer y comentar en la Pancarta.

  6. Andrés dice:

    Interesante artículo Guti, me ha gustado bastante. Quizá algún día veamos a un partido político llevando tu propuesta en su programa!! jejeje Un abrazo.

    P.D. Estoy deacuerdo que el uso de las drogas de un modo responsable es aconsejable.

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