Baltasar Garzón. El más grande entre los justos

Baltasar Garzón. El más grande entre los justos

Baltasar Garzón. Probablemente nos encontramos ante el juez más prestigioso y honesto que haya habido en España. Un personaje que mostró su honor y valentía en cada paso de su carrera como jurista. Estamos hablando de una persona que no se limitó a luchar por la justicia dentro de su país, si no que además denunció e investigó muchos crímenes que se produjeron fuera de España y que de no haber sido por él hubieran quedado impunes.

Nos encontramos ante una figura de tal calibre que estas líneas se me quedan pequeñas para llenarlas de calificativos positivos. Sin embargo, la realidad es que ahora mismo se encuentra bajo una sentencia de inhabilitación de once años (casualmente son los justos para que cuando se cumpla dicha sentencia el juez nunca más pueda retomar su cargo).

La sentencia nos muestra de un modo clarividente lo injusta que en ocasiones es la ley, sobretodo cuando detrás de esa sentencia están los intereses de mucha gente indeseable con demasiado poder.

A lo largo de este artículo trataré de dar las claves que sostengan una afirmación de tal tamaño.

Para una visión completa de qué es lo que ha sucedido en este país con el juez Garzón creo indispensable hacer un pequeño repaso a su trayectoria profesional.

El nombre de Baltasar Garzón empezó a sonar allá por el año 1990 con la operación “Nécora” relacionada con la lucha contra el narcotráfico que acabó con la desarticulación de dos importantes redes de tráfico de droga.

Posteriormente Garzón denunció durante el mandato de Felipe González a varios altos cargos del PSOE por crímenes contra supuestos terroristas. Dicha investigación se refiere a la famosa “guerra sucia” que el gobierno de la época llevó a cabo con los GAL. Garzón empezaba a crearse enemigos y justificó su investigación esgrimiendo que “los límites del estado de derecho no pueden ser rebasados por nadie” (es decir, todos somos iguales ante la ley, y el hecho de que se cometa un crimen contra un terrorista, no hace que ese crimen sea menos crimen).

Tras esta segunda etapa de investigaciones Baltasar Garzón empezaba a crearse demasiados enemigos, los resultados de su investigación fueron en gran parte culpables de la derrota electoral que el PSOE sufrió en las elecciones del año 96.

Fíjense que su rectitud en el ámbito de la aplicación de la justicia le llevó a denunciar a altos cargos del PSOE, a pesar de que pocos años antes el juez formó parte de las listas electorales de dicho partido.

Como digo las investigaciones del juez Garzón empezaron a crearle cada vez más enemigos. Su siguiente caso se centró en la lucha contra ETA, aunque su paso más importante lo dio cuando promovió una orden de arresto contra Augusto Pinochet (jefe de la dictadura Chilena) y Adolfo Scilingo (oficial durante la dictadura argentina) por la muerte y tortura de ciudadanos españoles y crímenes contra la Humanidad. Además Garzón mostró públicamente su interés por investigar a Henry Kissinger (ex secretario de estado de EEUU).

Como habrán observado el juez Garzón no estaba dispuesto a dejar impune ningún crimen, ya sea dentro o fuera de sus fronteras y la mierda estaba salpicando a todo el mundo. Mientras tanto el afán de justicia del juez parecía no tener límites.

Su reputación creció tan exponencialmente como el número de enemigos, pero él siguió mostrando su determinación a la hora de hacer justicia y sus próximas denuncias se centraron en el desaforo de Silvio Berlusconi (primer ministro de Italia en aquella época), en la denuncia por blanqueo de dinero al banco BBVA y la crítica y denuncia contra el gobierno de EEUU por la “injustificada” guerra de Irak y las torturas de Guantánamo, donde abrió un proceso contra Alberto González y seis funcionarios más de la administración Bush.

Como habrán podido comprobar con este breve repaso a la carrera del juez Garzón, además de haberse convertido en una eminencia entre los juristas, formaba toda una amenaza para cualquiera que atentara contra el derecho internacional. Garzón tenía enemigos entre los “peperos”, entre los socialistas, entre los “etarras”, entre los EEUU y así con un largo etc. Tenía enemigos en cualquier institución susceptible de haber infringido la ley y esto es muy peligroso.

El juez Garzón se había convertido en un modelo de juez incómodo para el Estado, probablemente porque había demostrado que era capaz de pasar por encima del poder político cuando era necesario y eso no gustaba a los gobernantes de uno ni otro lado.

Sobre el año 2009 parece que algo (¿su propia trayectoria como juez?) pone la cruz sobre la cabeza del Baltasar Garzón y comienza una etapa de desacreditación, de ataque personal y profesional, un acoso y derribo sobre el juez cuyo principal objetivo era acabar con su carrera profesional y mandar un contundente mensaje a las generaciones venideras: NO HABRÁ MÁS GARZONES.

De repente un juez con un currículum inmaculado en cuestión de año y medio se le abren tres procesos judiciales a cada cual más absurdo.

El juez Garzón es acusado en primera instancia de prevaricación (prevaricar es el dictado de una resolución por parte de un juez aun sabiendo que dicha resolución es injusta) en su investigación de los crímenes del franquismo.

Pocos meses más tarde se le vuelve a acusar de prevaricación al atentar contra el derecho de defensa de los acusados de la trama Gürtel, al ordenar unas escuchas supuestamente ilegales entre los acusados y los abogados defensores (más adelante justificaré por qué dicha decisión no atenta contra el derecho de defensa de los acusados).

Y por último una vez más es acusado de prevaricación y cohecho (cohecho vendría a ser un sinónimo de soborno). Esta acusación es quizá la más absurda:

El juez garzón recibe una oferta de una universidad de NY para impartir unos cursos, dichos cursos recibieron el patrocinio de varias empresas entre ellas uno del banco Santander. De lo que acusan a Garzón es de que a la vuelta de impartir esos cursos el juez archivó una querella contra Emilio Botín y algunos (sus enemigos) denunciaron que el archivamiento se hizo en favor por el patrocinio que los cursos tuvieron. No obstante quedó demostrado que se archivó a propuesta del propio ministerio público y no en favor de nada.

Resumiendo: nos encontramos con que a un juez con una carrera impoluta de repente se le abren tres procesos judiciales de manera consecutiva. Así se consigue devaluar la imagen del juez frente a la opinión pública y se dejan sentadas las bases para que el pueblo no se lleve las manos a la cabeza, ni ponga el grito en el cielo, en el “remoto” caso de que en alguno de los tres procesos el juez salga condenado.

La realidad es que el 9/02/2012 el juez Garzón es condenado a once años de inhabilitación por prevaricar en la trama del caso Gürtel.

El 13/02/2012 se archiva (por prescripción de los delitos) el proceso contra el juez Garzón que le acusaban de prevaricación y cohecho por los cursos en NYC.

El 27/02/2012 (observen la estrecha diferencia entre las tres fechas) el juez es declarado absuelto de la acusación de prevaricar en el caso de los crímenes contra el franquismo.

Parece hecho adrede, los tres procesos estuvieron abiertos durante años sin ser unos casos que requirieran una gran investigación y sin embargo, el fallo de las tres causas se producen de manera casi simultánea, siendo la primera en la que el juez queda inhabilitado y quedando por tanto el fallo de las otras dos causas como apagafuegos de la posible alarma social…juzguen ustedes mismos.

Supuestamente Garzón fue condenado al atentar contra el derecho de defensa de los acusados de la trama Gürtel al solicitar unas escuchas de las conversaciones privadas entre los acusados y sus abogados defensores

Sin embargo lo cierto es que el juez NO solicitó esas escuchas para conocer la estrategia de defensa de los acusados, sino que lo hizo por que existía el riesgo de que los acusados siguieran con la actividad delictiva, el blanqueo de dinero y el apoderamiento del capital que estaba fuera de España. Por esta razón las escuchas se llevaron a cabo bajo la cláusula de sólo intervenir las escuchas de los internos, asegurando de este modo el derecho de defensa de los acusados y se llevó a cabo con el consentimiento del fiscal que en ningún momento mostró su desaprobación hacia los métodos empleados. (ampliación de información)

A pesar de ello se tomó la decisión histórica de condenar al juez por tales hechos, e inhabilitarlo por once años (mezquinamente los años exactos para que cuando acabe la condena, el juez ya no pueda seguir ejerciendo), la prensa internacional se llevó las manos a la cabeza por la nefasta decisión y tildó de “PERSECUCIÓN POLÍTICA” la condena al juez Baltasar Garzón. En cambio los medios de (DES)información españoles, vendidos y prostituidos al poder político fueron los encargados de que dicha decisión no armara demasiado jaleo entre un pueblo español que parece que comienza a despertar.

Esta es la historia de Baltasar Garzón, el más grande entre los justos.

Resulta paradójico ver como día tras día más y más políticos corruptos salen absueltos de numerosos casos de forma, cuanto menos, dudosa (yo prefiero usar la palabra “cómica”) y sin embargo el juez Garzón ha sido incapaz de salir impune de una acusación sostenida con pinzas. Los hechos demuestran que no podemos creer en la justicia, puesto que ésta hace mucho que se quitó la venda, rompió la balanza y usó la espada para ajusticiar a quien más le interesaba.

Os dejo con un documental titulado “Escuchando al juez Garzón” que ganó el premio Goya en el año 2012. Documental rodado meses antes de su inhabilitación.

Justicia sí, pero ciega y con balanza.

En honor al juez Garzón. Salud.

Andrés Vella

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